El tratamiento del sobrepeso es actualmente de una importancia capital y una prioridad en Salud Pública por las dimensiones epidémicas que la obesidad está alcanzando en muchos países como el nuestro, dimensiones muy paralelas a las del cáncer y las enfermedades crónicas llamadas “de la civilización”.

Como todos sabemos, lo ideal es la educación y la prevención, pero también reconocemos lo difícil que resulta esto en un entorno lleno de contradicciones en el que lo mismo se censura al que está obeso o con sobrepeso, como se le invita a  celebrar todo permantemente con tapeos, cenas y comidas.

Los gobiernos gastan en campañas de educación sanitaria y a la vez permiten la publicidad insistente incitando al consumo de alimentos hiperrefinados y procesados, poco naturales y engordantes que por otro lado, inundan las cafeterías de los centros escolares.

Y a pesar de este panorama y de que los factores que conducen a la obesidad se repiten paciente tras paciente, cada persona que atiendo es diferente a las otras, ya que cada cual tiene su propia historia, sus condicionantes, su especial forma de ser y su propio estilo de vida.

Para mí escuchar al paciente es fundamental para ayudarle a conseguir sus objetivos. Por eso, es mejor venir sin prisas, especialmente a la primera consulta y con una analítica reciente.

Lo importante es aprender a comer bien y llevar una vida sana,  y eso debe ser la consecuencia y fin último del tratamiento.

condiciones legales